viernes, 10 de abril de 2015

Hanami

Hola! Estoy un poco atrasada ya que hay tantas cosas que contar y no he contado ni la mitad jaja

Bueno, empecemos.

El sábado pasado mis amigos y yo decidimos pasearnos y turistear por Kioto. ¡Estamos en una de las ciudades más visitadas en época de Sakuras y no habíamos hecho gran cosa al respecto! Así que pues, partimos como a las 10 am rumbo al parque Maruyama, uno de los lugares más populares para hacer hanami (picnics bajo los árboles) en todo Kioto. Esto es debido en gran parte a la gran cantidad de árboles de cerezo que tiene, e imagino que también por el amplio espacio que tiene.



Tardamos un tanto en llegar al lugar, principalmente por distracciones (mayormente mías, oops), pero cuando al fin llegamos, quedamos maravillados. El lugar estaba lleno de árboles rosas con pétalos cayendo aquí y allá; puestos con toda clase de comidas; y sobre todo, mucha, muchísima gente. La gente cazaba a los que parecían estar terminando porque aún con todo ese espacio, no había ni un pedacito decente donde sentarse.


Nosotros buscamos un poco, y al final encontramos un lugarcito medio sucio (creo que por eso estaba libre), pero muy lindo rodeado de árboles de cerezo. Compramos comida y nos sentamos.

La comida debió haber sido el mejor negocio del año para los vendedores, porque cualquier cosita costaba mínimo ¥500. Yo compré un takoyaki, una cerveza (porque ¿cómo comer takoyaki sin cerveza?) y un elote y me llevé ¥1,500. Pero hay que admitir que todo estaba delicioso y que la experiencia fue genial. La gran cantidad de gente, por el contrario de hacer la situación molesta, la mejoraba y le daba un ambiente ameno. Muy 賑やか podría decirse.





Cuando al fin acabamos, decidimos caminar hacia higashiyama, que es uno de los barrios más bonitos de la ciudad, ya que es de los más tradicionales, pero al salir del parque hacia la calle, nos topamos con una oleada de gente entre la cual era difícil caminar, por lo que simplemente fuimos hacia donde pudimos y curiosamente terminamos en la calle Higashiyama. Caminamos por ahí un rato, como para ver qué nos encontrábamos... cuando pasó...

En la calle Higashiyama, hay una pequeña tienda de kimonos de segunda mano. La encontramos porque tenía varios kimonos afuera de la tienda, así que naturalmente, como hago en estos casos, me acerqué a ver. Muchas veces hago eso sin siquiera la intención de comprar (porque debo controlarme de alguna manera), y esta fue una de esas ocasiones, pero el letrerito que decía "Todo lo de esta caja a ¥1,000" me hizo cambiar de opinión.

Colgados había varios kimonos de diferentes estilos y tamaños; algunos con precio, algunos sin él, pero uno me llamó la atención. Al principio pensé que era un yukata, pero viéndolo bien era un kimono de verano. Azul obscuro con lindas marcas blancas como cruces en el tejido. Lo revisé, y el tamaño parecía ser perfecto, así que lo tomé para separarlo. No tenía precio así que no sabía si lo compraría o no, pero en dado caso no quería perderlo. ¡Y que bien que lo hice, porque después llegaron algunas señoras que a ratos pensé que me lo quitarían directo de las manos! Luego revisé la caja de los ¥1,000 y encontré un precioso Nagoya obi que también parecía tener buen tamaño. Armada y lista, notamos que cerca de la puerta bloqueada de la entrada había una nota que decía: "Regreso a las 4:30". ¡Que confianza de dejar su negocio abierto y solo! Pero en fin, faltaban a lo mucho unos 20 minutos, por lo que decidí esperar viendo de nuevo los kimonos colgados.

Entre ellos, había un Juuban muy lindo, hitoe (sin forro) y que de hecho, parecía nuevo. Lo había visto antes, pero me había parecido algo pequeño, así que no le puse mucha atención. Pero ahí estaba de nuevo, y decidí revisarlo a ver si realmente era tan pequeño como pensaba. ¡Era perfecto para el kimono! Así que de nuevo, lo tomé y esperé.

Y esperamos...

Y esperamos...

Comencé a buscar con la mirada las cosas que había dentro de la tienda y me encontré con un kimono azul grafito con líneas como lunas en colores claros pintadas sobre todo el diseño. Se veía hermoso, pero no podía verlo bien. Al fin la vendedora llegó y nos vio ahí esperando. Me dejó pasar y me dijo las palabras más hermosas que he escuchado en todo este viaje: "Te lo dejo todo en ¥2,000, por haberme esperado"... Por supuesto que me apresuré a ver qué más había y me tope con el kimono azul de antes. Ella me dejó incluso probármelo y decidí comprarlo. Me había mencionado que el precio era de ¥3,000, pero después me lo dejó también en ¥2,000.

Y así es como Iliana gastó todo su dinero en kimonos jajaja.

Voilá! Mis compras!

Pero ahí no acaba, después de todo esto, la verdad todos teníamos un poco de hambre, por lo que decidimos llegar a un pequeño pero precioso café tradicional que estaba cerca. Vendían todo de amazake (licor dulce), incluyendo unas nieves que se veían muy ricas, así que las pedimos.
Al final no estaban tan buenas como esperábamos jaja (supongo que las esperábamos más dulces) pero malas no estaban y el lugar ciertamente era precioso, así que valió la pena.

Nieve de amazake

Lamento el post tan largo y lleno de kimonos jaja les dejo unas fotillos :)




¿No son preciosos los colores de los pétalos de sakura sobre el musgo?






El elote me hace feliz :)

Mesitas en el café


Hola!



2 comentarios:

  1. 😱note olvides de nosotras!!! De regreso te regalaremos un ropero más grande!!!😋

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  2. Jajajaja Claro que no me olvido de ustedes! Les mandaré muchas cosas bonitas! :)

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