viernes, 7 de agosto de 2015

La experiencia

Hace tanto que no actualizo el blog que ya hasta pena me da hacerlo de nuevo jaja, y eso es precisamente uno de los puntos que quiero abordar en esta entrada.

Desde que estoy en Japón, todo ha sido una corriente interminable de eventos, cosas que quiero hacer, cosas que tengo que hacer y un sin fin de experiencias nuevas que simplemente se comen mis días y mis energías. Todos los días tengo algo que hacer o algún lugar a dónde ir, y por lo tanto, nuevo y abundante material de dónde elegir para escribir en el blog, pero el problema es en la cantidad de tiempo y energía que tengo para hacerlo (en especial porque siempre tiendo a extenderme demasiado con lo que escribo). Así que llego a casa cansada y satisfecha con mí día (por lo general) y en cuanto pienso en bajar las fotos de mi cámara y luego subirlas al blog, las ganas se me quitan. Y las experiencias se acumulan a tal velocidad, que escribirlas todas juntas me tomaría días (posible exageración).

Por ejemplo:

Hoy fui con mis amigos a la playa! Realmente no es una playa como tal, ya que no fuimos al mar, sino a las orillas del lago Biwako. Ahí hay una pequeña, pero muy linda playa llamada Omi Maiko (que me intriga por su nombre) en la que se puede nadar, o tomar el sol muy a gusto, y creo que hasta te rentan parrillas para hacer carne asada.

Nos tocó un día medio nublado, así que no nos quemamos tanto con el sol, pero tuvimos una agradable tarde platicando y nadando. No hay arena, sino piedritas, así que jugar con la arena no fue una opción, pero igual fue muy divertido.

Los que ya estábamos cambiados desde el principio

¿No es precioso?

Estatua justo en la entrada

Desde el tren


A eso de las 6 pm, nos pusimos nuestros yukatas y salimos rumbo a Otsu, un pequeño pueblo cerca del Biwako, en el que hubo un gran evento de fuegos artificiales. Como era de esperarse, había mucha gente, pero yo siento que realmente no hubo tantos problemas de amontonamiento.

¡Los fuegos artificiales estaban preciosos!

A pesar de que sí llevé mi cámara, realmente no tomé muchas fotos, más que de los fuegos artificiales, y tristemente no me tomé ninguna en mi preciosa yukata nueva de fuegos artificiales :(

¡Caritas felices!

Lo siento, soy una enana, no puedo tomar fotos sin las cabezas de la gente :/





Terminando, seguimos con nuestro trayecto de trenes para llegar a casa, pero con buena charla se hace corto :)

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